
Sensación de ser observado sin presencia física Fenómeno paranormal o explicación científica
La EPFL colaboró con un grupo de expertos para descubrir los segmentos cerebrales vinculados con una sensación inusual y aterradora.
Qué significa sentirse observado
'Sentirse observado durante un brote psicótico'Una experiencia común
El hecho de sentirse observado es una experiencia común entre aquellas personas que están atravesando un brote psicótico, especialmente si tienen esquizofrenia. Es común que sientan que están siendo monitoreados de forma constante, vigilados o perseguidos.
Efectos negativosEste sentimiento puede ser muy perturbador, provocando angustia y paranoia en la persona que lo experimenta. Además, puede llevar a una hipervigilancia constante y a comportamientos evasivos o extremadamente cautelosos.
Señal de alarmaEstos síntomas son señales de alarma importantes y deben ser abordados de manera inmediata por un profesional de la salud mental. Es esencial buscar ayuda y tratamiento adecuados para manejar estos sentimientos y mejorar la salud mental en general. No debería subestimarse la importancia de buscar ayuda cuando se presenten estos síntomas.
La percepción de ser observado
La percepción de la mirada en la nuca, también conocida como escopaestesia, fue estudiada por el psicólogo Edward Titchener, quien escribió un artículo titulado 'La sensación de ser mirado' en 1898. Actualmente, este fenómeno tiene 118 años de antigüedad.
Titchener, de origen británico y luego nacionalizado estadounidense, postuló que la principal razón detrás de esta sensación incómoda es el nerviosismo de todos frente a lo que sucede en nuestras espaldas. En otras palabras, señaló que no proviene de la observación misma o de habilidades especiales.
Aunque en la actualidad sus hallazgos parezcan obvios, en su momento el artículo de Titchener sentó las bases para la comprensión moderna de fenómenos como el error de atribución, el efecto 'spotlight', la cognición paranoica y el egocentrismo.
El estudio sobre la percepción de la mirada en la nuca, o escopaestesia, fue realizado por el psicólogo Edward Titchener, quien publicó su artículo 'La sensación de ser mirado' hace 118 años en la revista Science.
Titchener, de nacionalidad británica y luego estadounidense, sugirió que la principal causa de esta inquietante sensación es el nerviosismo que todos sentimos respecto a lo que ocurre detrás de nosotros. De esta manera, enfatizó que no se trata de una habilidad especial ni de la observación en sí misma.
Aunque en la actualidad sus conclusiones puedan parecer evidentes, en su tiempo el trabajo de Titchener sentó las bases para comprender fenómenos como el error de atribución, el efecto 'spotlight', la cognición paranoica y el egocentrismo.
La mirada va más allá de lo que se ve
Nuestro cuerpo percibe más allá de nuestra vista conscienteProbablemente desconoces que nuestro cuerpo es capaz de captar información que va más allá de lo que podemos ver. Es por esto que existen personas ciegas que, aunque no pueden ver de manera tradicional, su cerebro sí es capaz de recibir señales a través de los ojos. En un estudio realizado en 2013, se descubrió que a pesar de no tener consciencia sobre lo que tenían delante, cuando se les mostraban imágenes de rostros que parecían mirarlos fijamente, su amígdala (la parte del cerebro encargada de detectar y responder a las amenazas) se activaba de forma intensa.
Nuestros cerebros trabajan más de lo que creemos
Nuestros cerebros son sumamente activos y están constantemente procesando información. Por esta razón, si alguna vez has sentido que estabas siendo observado mientras caminabas, es muy probable que tu cerebro haya captado señales que escapan a tu vista directa. De hecho, se cree que dedicamos una gran cantidad de energía a preguntarnos si la gente nos está mirando, al punto de que existe una teoría que sugiere que tenemos una red neurológica específica para esta actividad. Según la investigadora Harriet Dempsey-Jones de la Universidad de Oxford, "nuestros cerebros están altamente especializados en llamar la atención y...
La mirada humana es una herramienta poderosa
Se ha demostrado que los ojos humanos son diferentes a los de cualquier otra especie, principalmente debido a su capacidad comunicativa. Una de las claves de esta habilidad se encuentra en la zona blanca que rodea nuestras pupilas e iris, conocida como la esclerótica. En una especie en la que la comunicación entre individuos juega un papel fundamental, la mirada ha evolucionado para convertirse en una herramienta poderosa que puede indicar interés, peligro, deseo e incluso emociones más complejas como el amor.
Existe verdaderamente un espíritu a tu lado
La explicación racional y científica de este fenómeno ha sido objeto de estudio por parte de los investigadores. Para ello, desarrollaron un experimento en el que se permitió a ciertas personas "experimentar" la mencionada presencia.
Se reclutó a 48 voluntarios sanos que nunca habían experimentado previamente esta sensación, con el objetivo de alterar las señales neuronales en determinadas regiones de sus cerebros.
Durante el experimento, los sujetos con los ojos vendados debían manipular un robot con sus manos. Al mismo tiempo, otro robot trazaba los mismos movimientos en la espalda de los voluntarios. El resultado fue el siguiente: cuando los movimientos ocurrían simultáneamente, los individuos no experimentaban nada fuera de lo común.
Sin embargo, cuando los movimientos no coincidían en el tiempo, un tercio de los voluntarios afirmaron sentir la presencia de un fantasma en la habitación. Incluso hubo algunos sujetos que se asustaron tanto que pidieron que se les quitara la venda de los ojos y se pusiera fin al experimento.
El papel clave del cerebro en la percepción de la presencia
Los estudios previos indican que los movimientos del robot alteran temporalmente la función cerebral en las áreas mencionadas. En realidad, cuando las personas sienten la presencia de un espectro, el cerebro se confunde. Este órgano equivoca la ubicación del cuerpo y lo identifica erróneamente como si fuese de otra persona.
En caso de anomalías neurológicas o estimulación por parte de un robot, el cerebro puede generar una segunda representación del cuerpo propio. Esta sensación es percibida por el individuo como una presencia extraña, la cual imita sus movimientos y conserva su misma posición.
La ilusión de estar presente un engaño en la percepción
Clasificación de los trastornos de percepción y la imaginación
Según diferentes estudios, se pueden dividir los trastornos de percepción y la imaginación en dos categorías: distorsiones y engaños perceptivos. Autores como Hamilton (1985) y Sims (1988) han establecido esta clasificación para abarcar una amplia variedad de situaciones.
Distorsiones perceptivas
Las distorsiones perceptivas están directamente relacionadas con nuestras sensaciones y sentidos. Estas se producen cuando un estímulo exterior es percibido de manera diferente a lo esperado. Es decir, hay cierta discrepancia entre la realidad exterior y nuestra representación interna de la misma.
Además, es importante destacar que en muchos casos estas distorsiones pueden tener una causa orgánica. De forma transitoria, trastornos fisiológicos pueden afectar tanto a la recepción sensorial como a la interpretación que hace nuestro cerebro.
Engaños perceptivos
En contraste con las distorsiones perceptivas, los engaños perceptivos se caracterizan por no tener una base real en estímulos existentes en el entorno exterior. Aquí entran en juego las alucinaciones, en las que se crea una experiencia perceptiva sin un estímulo externo real.
Además, estas experiencias suelen coexistir con nuestras percepciones "normales", lo que puede generar un gran desequilibrio en la percepción del individuo afectado. Por último, a diferencia de las distorsiones, los engaños perceptivos se mantienen aunque el estímulo original ya no esté presente en el ambiente.
Es una ilusión mi percepción de un fantasma
Indudablemente, de acuerdo a los expertos y según la clasificación anterior, parece ser así. Una ilusión es una alteración perceptiva ya que es una percepción errónea de un objeto específico. La vida diaria nos brinda numerosos ejemplos de experiencias ilusorias.
¿Cuántas veces hemos creído ver a un amigo mientras estamos esperando en la puerta del cine? ¿Quién no ha oído alguna vez pasos detrás mientras camina por una oscura y solitaria callejuela? O ¿quién no ha experimentado alguna vez la sensación de que hay alguien presente (ya sea un fantasma o no) cuando en realidad no hay nadie más en la habitación?
Si alguna vez has tenido la sensación de presencia, no te preocupes. Sentir que hay alguien no es un signo de locura. Este fenómeno puede ocurrir en ciertas situaciones vitales, como fatiga extrema o soledad abrumadora.








